El Modelo de Alto Rendimiento Cerebral para el Liderazgo

LLUIS ROSES

El cerebro es el órgano central del liderazgo

Rendimiento Sostenible

El alto rendimiento no se trata de trabajar más, sino de trabajar mejor. Este modelo integra cuatro dimensiones que, en equilibrio, permiten alcanzar resultados extraordinarios mientras cuidas de tu bienestar.

La Ventaja Competitiva

La neurociencia demuestra que el cerebro gestiona las emociones, toma decisiones y regula la energía. Un cerebro sano y bien gestionado es tu ventaja competitiva más poderosa.

El modelo: cuatro dimensiones para un liderazgo de alto rendimiento

La neurociencia ha demostrado que el cerebro es el órgano central del liderazgo. Un cerebro sano y bien gestionado es la ventaja competitiva más poderosa que existe para un líder.

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Años de experiencia

🧠 Autoconocimiento

La base del liderazgo efectivo. Implica identificar tus emociones en tiempo real, reconocer tus fortalezas, ser consciente de tus sesgos y tener claridad sobre tus valores y propósito.

💚 Autocuidado

Tu cuerpo y cerebro son tu instrumento de trabajo. Este pilar trabaja la calidad del sueño, la nutrición específica, la actividad física regular y las prácticas de recuperación activa.

🎯 Motivación y Propósito

La motivación sostenible viene de dentro. Consiste en conectar con tu propósito de vida, alinear tus valores con tus acciones cotidianas y establecer metas significativas.

📈 Desarrollo Personal

Un líder que deja de aprender deja de liderar efectivamente. Se construye sobre el aprendizaje continuo, la integración del feedback constructivo y el desarrollo de nuevas competencias.

Las bases para un cerebro de alto rendimiento

Autoconsciencia

La capacidad de reconocerse en el momento presente, entender el propio estado emocional y conectar con el propósito que guía las decisiones.

Hábitos Saludables

Las rutinas cotidianas que mantienen el cerebro en condiciones óptimas. Un cerebro mal nutrido, con sueño deficiente o inactivo no puede liderar.

Gestión de Estresores

La capacidad de identificar y gestionar activamente las fuentes de presión. No se trata de eliminar el estrés, sino de relacionarse con él de forma inteligente.